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Formulario Nacional de Medicamentos. CUBA.

CODEÍNA


es un analgésico utilizado para el alivio del dolor agudo, crónico moderado o grave, es un potente agonista de los receptores opiáceos. Los receptores opiáceos incluyen los µ (mu), k (kappa), y d (delta), todos ellos acoplados a los receptores para la proteína G y actúan como moduladores, tanto positivos como negativos de la transmisión sináptica, que tiene lugar a través de estas proteínas. Los sistemas opioides-proteína C incluyen el AMP-cíclico y el fosfolipasa3C-inositol-1,4,5-trifosfato.
Los opioides no alteran el umbral del dolor de las terminaciones de los nervios aferentes a los estímulos nociceptivos, ni afectan la transmisión de los impulsos a lo largo de los nervios periféricos. La analgesia se debe a los cambios en la percepción del dolor a nivel espinal, que ocasionan al unirse a los receptores µ2, d y k, y a un nivel más elevado, a los receptores µ1 y k3. La petidina, igual que otros opiáceos, no muestra un efecto "techo" analgésico. Los opioides actúan como agonistas de los receptores k, cierran los canales de potasio voltage-dependientes y abren los canales de potasio calcio-dependientes (agonistas de los receptores µ y d), lo que ocasiona hiperpolarización y reducción de la excitabilidad de la neurona. La unión de los opiáceos a sus receptores estimula el intercambio de guanosina trifosfato (GPT) del complejo de la proteína G, se libera una subunidad de dicho complejo que actúa sobre el sistema efector. En el caso de la analgesia inducida por los opioides, el sistema efector es la adenilato ciclasa y el AMP-cíclico localizado en la parte interna de la membrana plasmática neuronal. De esta forma, los opioides disminuyen el AMP-cíclico intracelular e inhiben la adenilato ciclasa, una enzima que modula la liberación de neurotransmisores nociceptivos como la sustancia P, el GABA o la dopamina.
Los opioides también actúan como moduladores de los sistemas endocrino e inmunológico, por lo que inhiben la liberación de vasopresina, somatostatina, insulina y glucagón, todo ello debido al bloqueo de los neurotransmisores GABA y acetilcolina. Desde el punto de vista clínico, la estimulación de los receptores µ causa analgesia, euforia, depresión circulatoria, disminución del peristaltismo, miosis y dependencia. Los mismos efectos son producidos por la estimulación de los receptores k, que además provocan disforia y algunos efectos psicomiméticos (ejemplo, desorientación). La miosis es originada por un efecto excitador del segmento autonómico del núcleo del nervio oculomotor, mientras que la depresión respiratoria se debe a un efecto directo sobre el centro que, en el cerebro, regula la respiración.
Los agonistas opiáceos aumentan el tono muscular de la porción antral del estómago, el duodeno e intestino grueso y los esfínteres. Al mismo tiempo, reducen las secreciones gástricas, pancreáticas y biliares lo que implica constipación y retraso de la digestión. El tono de la vejiga urinaria también aumenta con los agonistas opiáceos, igual que el del músculo detrusor, uréteres y esfínter vesical, lo que puede ocasionar retención urinaria.
Otros efectos clínicos que pueden producir los opiáceos son supresión de la tos, hipotensión y náuseas/vómitos. Los efectos antitusivos de los agonistas opiáceos se deben a una acción directa sobre los receptores del centro de la tos de la médula, los que se logran mediante dosis menores que las necesarias para la analgesia. La hipotensión se debe a un aumento de la liberación de histamina y a una depresión del centro vasomotor de la médula. La inducción de la náusea es el resultado de una estimulación directa del sistema vestibular.

Forma farmacéutica
Denominación común internacional codeína.
Composición cada tableta contiene 30 mg de codeína.
Categoría farmacológica
Farmacocinética a diferencia de la morfina, la codeína es aproximadamente 60 % más eficaz por la VO que por la parenteral, lo mismo como analgésico y como depresor respiratorio; esto se debe a que presenta menor metabolismo de primer paso por el hígado. Una fracción pequeña de la codeína (10 %) es desmetilada para formar morfina, que es la responsable de los efectos analgésicos. La codeína es la responsable de los efectos antitusivos. Presenta una vida media en plasma de 2 a 4 h.
Indicaciones dolor de intensidad leve a moderada, diarrea, supresor de la tos seca o dolorosa.
Contraindicaciones niños menores de 1 año. Enfermedad hepática. Insuficiencia ventilatoria.
Uso en poblaciones especiales
Precauciones E: categoría de riesgo C. En el primer trimestre del embarazo la categoría es D.
LM: compatible en dosis ocasionales, evitar dosis repetidas y vigilar reacciones adversas como apnea, bradicardia y cianosis.
Niños: no se recomienda. Antecedentes de abuso de drogas.
Adulto mayor: usar con cautela por riesgo de hipotensión ortostática, reducir dosis.
DH: puede precipitar el coma.
Hipotensión, hipotiroidismo, asma bronquial, hipertrofia prostática, pacientes debilitados, trastornos convulsivos, dependencia.
Reacciones adversas constipación con el uso continuado. Euforia, sedación y dependencia menos que morfina. Efecto liberardor de histamina dosis-dependiente. Frecuentes: náuseas, vómitos, constipación, somnolencia, desorientación, sudación.
Ocasionales: cefalea, agitación, temblor, convulsiones, alteraciones del humor (ansiedad, depresión), rigidez muscular, alucinaciones, insomnio, hipertensión intracraneal, sequedad de la boca, espasmo de la laringe, diarrea, calambres abdominales, alteraciones del gusto, taquicardia, bradicardia, hipertensión, hipotensión, colapso, depresión respiratoria, apnea, paro cardíaco, retención urinaria, reducción de la libido, impotencia, visión borrosa, nistagmo, diplopía.
Sujeto a vigilancia intensiva
Interacciones alcohol etílico: potenciación mutua de la toxicidad, con aumento de la depresión central (evitar la ingestión de bebidas alcohólicas). Antidepresivos tricíclicos (amitriptilina, clomipramina, desipramina): aumento de los niveles plasmáticos de morfina, con posible potenciación de su acción. Betabloqueadores (propranolol): potenciación de la toxicidad de morfina. Cimetidina: potenciación de la toxicidad de morfina por posible inhibición de su metabolismo hepático. Hipnóticos (secobarbital): potenciación mutua de los efectos depresores respiratorios. Metoclopramida: aumento de la velocidad y duración del efecto de morfina por aumento de su absorción. Rifampicina: disminución de los niveles plasmáticos de morfina con riesgo a disminuir su actividad analgésica. Alteraciones de laboratorio: aumento de CPK y prolactina. Reducción de testosterona.
Posología dolor: adultos: 30-60 mg cada 4 h si es necesario, por VO hasta un máximo de 240 mg diarios. Niños: 1-12 años 3mg/kg/día en dosis divididas. Diarrea: adultos: 30 mg 3-4 veces/día (el rango puede estar entre 15 y 60 mg). Niños: no se recomienda. Antitusivo: adultos: 5-10 mL 3-4 veces/día o 15-30 mg 3-4 veces/día. Niños: no se recomienda, pero entre 5 y 12 años 2,5-5 mL o 7,5-15 mg 3-4 veces/día.
Tratamiento de la sobredosis aguda y efectos adversos graves medidas generales.
Información básica al paciente este medicamento puede provocar somnolencia, no se deberá conducir vehículos u operar maquinarias, donde una disminución de la atención puede originar accidente. No ingerir bebidas alcohólicas ni depresores del SNC. El uso prolongado puede crear hábito o dependencia.
Nivel de distribución
Regulación a la prescripción por receta médica.
Clasificacion VEN
Laboratorio productor
Código ATC R05DA04
Dosis diaria Definida 0,1 g
Precio público 1,00
Lista de medicamentos esenciales de la OMS
Código CUP 3389200585
Aprobado en el directorio 2010-11-19 13:16:31
Modificado en el directorio 2011-07-06 07:18:14