el cloruro de sodio constituye la principal parte salina de la sangre, en la que alcanza concentraciones hasta 0,6 %. La estabilidad de la presión osmótica sanguínea depende principalmente del contenido sanguíneo en cloruro de sodio. En medicina, el uso de las soluciones de cloruro de sodio se basa en su influencia osmótica, que se determina por la concentración salina en la solución.