en la alcalinización urinaria se metaboliza a bicarbonato, lo cual aumenta la excreción de iones bicarbonato libres sin provocar alcalosis sistémica. El aumento de pH de la orina incrementa la solubilidad de la cistina en la orina y la ionización del ácido úrico a urato, más soluble. La carga alcalina causada por el metabolismo del citrato de potasio incrementa el pH de la orina y la eliminación del citrato urinario sin modificar el citrato sérico no filtrable. El citrato urinario y el pH elevado disminuyen la actividad de los iones calcio, lo que aumenta la formación de complejos de calcio con aniones disociados y disminuye la saturación de oxalato de calcio. El citrato de potasio también inhibe la cristalización y nucleación espontánea del oxalato cálcico y el fosfato cálcico en la nefrolitiasis cálcica hipocitratúrica. Su acción como alcalinizante sistémico se debe al aumento de bicarbonato plasmático, que neutraliza el exceso de iones hidrógeno y eleva el pH de la sangre, lo cual invierte las manifestaciones clínicas de la acidosis. De igual forma actúa para neutralizar el ácido clorhídrico gástrico.